No cabe duda que Piñera -José- y Pinochet engañaron al país cuando dijeron hace 38 años que tendríamos pensiones equivalentes al 80% del salario de los últimos años, esa ilusión  cotizando la mitad de lo que se cotizaba para previsión antes de la reforma del ’81. Sin el refuerzo de las armas y la represión, tamaño engaño habría sido imposible.

En 2008 el gobierno de Michelle Bachelet no modificó el sistema de AFP, pero incorporó un Pilar Solidario, financiado directamente por los impuestos generales. Cientos de miles de personas, la mayoría mujeres, accedieron a la Pensión Básica Solidaria, entregándoles un piso mínimo de dignidad. Y otros cientos de miles recibieron un complemento a sus bajas pensiones, el Aporte Previsional Solidario.

La presidenta Bachelet no consiguió la mayoría requerida aquí mismo para un proyecto que modificaba el sistema de AFP, incorporando una cotización adicional de 5%, 3 puntos para la capitalización individual y 2 para solidaridad intergeneracional e intrageneracional, que iba a servir para mejorar el monto de las pensiones actuales. Fue rechazado en general por la Derecha, argumentando que le metíamos las manos en el bolsillo a la gente para mejorar las pensiones, pero también  por los 3 diputados del Frente Amplio y por el movimiento No + AFP, porque no ponía fin al sistema de AFP.

Hoy día tenemos la misma disyuntiva: ¿Nos negamos a hacer cualquier mejora del sistema a la espera del hipotético momento en que habría condiciones para un cambio integral?

Desapasionadamente, ¿cuáles son los propósitos limitados de este proyecto de ley de este gobierno?

1) Mejoras al pilar solidario creado por el gobierno de Bachelet

– Reajuste inmediato del 10% a la PBS y en los años venideros aumentos mayores para los tramos de edad más altos.

– Reajuste del 15% de la Pensión Máxima subsidiable con APS, aumentando así la cobertura y la magnitud del aporte del Estado a las pensiones más bajas.

– Seguro de longevidad para asegurar pensión constante a los beneficiarios del sistema solidario.

– Subsidio de dependencia adicional a la pensión hasta el 60% más vulnerable para los mayores de 65 años con dependencia funcional severa.

2) Cambios al Sistema

– 4,2% adicional de cotización para el ahorro previsional con cargo al empleador (0,2% para solidaridad)

– Creación de un seguro de dependencia (con 0,2% de la cotización) y también un seguro de lagunas previsionales

– Un aporte adicional del Estado para los cotizantes a partir de 16 años de cotización para las mujeres y de 22 para los hombres, algo mayor para las mujeres

– Un incentivo de aporte a su pensión para aquellos que prolongan su vida laboral más allá de la edad legal.

Éste no es obviamente nuestro proyecto de reforma. Es el de Sebastián Piñera. Es el de Chile Vamos. La pregunta clave es si estas mejoras, por modestas que sean, van en la dirección de fortalecer el sistema de AFP y el individualismo o de introducir mayor presencia del Estado y solidaridad.

Por eso dijimos que íbamos a votar en contra si el Gobierno no comprometía la creación de un organismo público para administrar íntegramente la cotización adicional y no aumentaba el componente solidario de la cotización adicional.

El Gobierno ha comprometido aquí que ningún peso del 4% adicional va a ir a las AFP, sino que será administrado por un organismo público, y también se ha comprometido a introducir un aumento sustantivo del componente destinado a la solidaridad de todos con los adultos mayores.

Respetamos a quienes en la Oposición votarán en contra porque no es ésta una reforma estructural del sistema de AFP. Nosotros en la Bancada de Radicales e Independientes elegimos otro camino. Hemos decidido votar a favor de la idea de legislar, para fortalecer el pilar solidario y para que estos cambios al sistema sean posibles, porque nos permitirán avanzar mañana a un sistema mixto de seguridad social.